domingo, 15 de febrero de 2015

13/02/2014 - 13/02/2015




Con esta entrada queda finiquitado el blog. 

Hace exactamente un año comencé el experimento (influenciado por la Piedra de Sol de Octavio Paz) de escribir un verso al día durante un año. La idea originaria consistía solo en nombrar un objeto o una acción o una persona en cada verso que resumiera o encerrarse la impresión más importante que ese día y que reflejara un proceso cíclico que abarcase todo lo conocido y experimentado. No ha sido posible: desde el principio se posicionó en lo personal, en lo privado, en los deseos, etcétera y ha quedado más bien algo parecido a un diario no de los acontecimientos sino de las sensaciones que dirigían mis sentimientos y mi modo de interpretar y relacionarme con el entorno.

Imagino que no tendrá interés para nadie más allá del cotilleo, y para mí no tiene más importancia que poder recordar fácilmente algo que sentí, por ejemplo, el 14 de octubre de 2014 o el 3 de enero del 2015 y recuperarlo como si fuese un archivo. 

En principio, la gracia consistía en utilizar los versos (o las ideas) escritas durante un año, elaborarlo posteriormente y componer algo decente con este material, pero lo voy a dejar aquí tal cuál ha sido escrito. 

Comienza el 13 de febrero de 2014 y termina el mismo día de un año después, curiosamente (lamentablemente) en el mismo lugar y en la misma situación en la que empezó a escribirse. Cada verso es un día, así el segundo verso corresponde al 14 de febrero, etcétera. En la práctica no resultó, así que algunos conjuntos de versos corresponden a una impresión retenida durante varios días en los que la pereza y las rutinas no me dejaron escribir: 

Da un poco de vértigo repasarlo ahora y percibir que es más corto, incompleto y repetitivo de lo que uno quisiera.  

Aquí lo dejo: 




13/02/2014

 13 de Febrero 2014

Quiero terminar y empiezo
en una barriada que se deforma
(te recordé delante de una verja rota
¿qué tienes escondido en las manos detrás de la espalda?
¿Por qué no puedo tenerlo yo?).
Una piedra, la fortaleza:
no llegan héroes a esta playa,
llega una mujer con un abrigo rojo:
 el fracaso, el fracaso, el fracaso.
La mujer del abrigo aparece de nuevo
y ya nunca volveré a verla,
aún así, recuerdo la expresión de su cara (otra cara diferente).
Al sol hace calor, a la sombra frío:
por primera vez, los pies desnudos sobre las rocas,
de nuevo, el mediterráneo más frío de lo esperado:
he regresado a casa, humillado y triste.


Marzo 2014

Todo está como cuando me fui, la memoria permanece,
nos despedidos y te dejé en manos de un desconocido
 au revoir, au revoir: no volveremos a vernos.
demasiado tiempo, demasiado tiempo, demasiado tiempo
Alguien me miraba desde el otro lado de la calle…
Entonces, comienza o permanece o regresa a como era antes
espero, espero, espero, espero
y me dejo aturdir por un presentimiento:
 ¿Debo seguir en esta posición? ¿Debería intentarlo?
¿Qué hacías en la estación al terminar el día?
Lo veo claro como una nube: ¡ha desaparecido!
Y sorprendentemente estoy contento:
El sol es negro, un nuevo día amanece, etcétera.
De nuevo, los dos ojos de la noche (el recuerdo)
se alejan, se alejan
 el remordimiento, la falta de rutinas…
La imaginación puede ser un acto,
una transformación  ilumínica.
No. Me han despertado:
escucho una canción
y cualquier amago de sentimentalismo es algo desactualizado…
No lo recuerdo, por lo tanto no tiene importancia,
o tiene una importancia relativa (decisiva)
no en la frustración, sino en el comportamiento.
Una figura parecida a la tuya abrazada a un hombre
recorre el paseo marítimo y se suicidan.
 La temperatura cada día más fría
anuncia un futuro inmediato de lluvias
bajo otra de tus formas: me has saludado
¿Por qué solo algunos rostros permanecen?


Abril 2014

Por qué solamente por un tiempo…
Pero no ha sucedido nada
y he de decir que cada día está más lejos.
Un desierto, unas dunas y gente sonriendo
(siempre la última imagen de mis sueños):
la playa como un elemento recurrente,
el sol cada día más cálido
y la química como un humo:
hace tiempo, este mismo día…
Esperaba algo que aún no ha ocurrido
caribis caribis caribis
el secreto de la trashumancia.
Fue como un golpe: era preciso encontrarse de nuevo:
el fantasma me dio un abrazo gélido:
pero hacía sol, hacía mucho sol y viento.
La realidad de la imaginación
es más profundamente cierta
en el desespero del alcohol,
en la desintegración evolutiva
de beber y dejarse arrastrar
hasta ciertos límites.
El silencio como un modo justificar el tiempo:
va a ocurrir algo que no percibirá cualquiera,
un cambio pequeño en lo que llamamos firmamento
pero por lo demás, lo externo permanece
ocultándolo,
transformándolo:
tu piel negra, los destellos entre tu pelo detrás de tu silueta:
no ocurrió y sucedió simétricamente:
también fue imaginado.


Mayo 2014

Una idea va creciendo.
No es una idea, es una realidad incognoscible:
la representación de los destellos permanece:
dos ojos blancos que se abrieron en un pasillo oscuro.
No es solo un recuerdo, es algo
que crece y se transforma
y transforma su entorno:
hace calor como si fuese verano
y el agua por fin no está fría.
No es posible recordar cada día ni cada hora,
solo las impresiones y sueños.
La espera no es una realización autoconsciente
mañana, mañana, mañana.
Luna llena en escorpio:
su aparición señalaba el tiempo de recolección de los egipcios
¿estabas con dos amigos verdad?
Y en cierto sentido tú también eres egipcia
y posiblemente también escorpio.
Quizás sus consecuencias negativas
no son tan evidentes:
algo perderé y algo ganaré, pero no sabré cómo comportarme.
Una nube se acerca
es como en un sueño que se repite
en el que la gente huye de la playa
 y yo quiero quedarme, pero sé que no puedo.
El viento lo ha deshecho todo
y ha acercado algo hermoso hasta la orilla.
Un expresión que descifro
y que no importa más que por su presencia:
la consciencia de su existencia
en lo eterno de la no existencia:
pasa el tiempo, pasa el tiempo, el verano: lo prometido.


Junio 2014

El presente es un espejismo
porque se experimenta en la inconsciencia,
lo imaginado es verdadero porque conduce al recuerdo
(la experiencia no vivida
de la que nada se aprende).
Tu pelo rizado (una bonita sonrisa)
aparece más salvajemente:
ha desterrado al culpable, es como un castigo.
Sol que se apaga lentamente,
el retorno a lo sagrado del tiempo libre.
La arena caliente, el sol entre el viento aún frío.
Escenarios y paisajes compartidos,
eternamente.
Este camino lo has recorrido. Una vez, aquí, nos encontramos.
me saludó, me saludó, me saludó.
El recuerdo existía cercano.
Está escalera la has recorrido.
Hemos tocado la misma barandilla:
la pérdida y lo imposible imaginado.
La actualmente distinta posición del sol respecto a la tierra
provoca una sensación existencialmente diferente:
el cuerpo tarda en acostumbrarse
así como a acostumbrarse a la humedad del césped sobre la espalda:
la vida es un recuerdo:
dónde uno dormía hace tiempo
ahora duerme otro. También la perspectiva temporal
que algunas gentes aprovechan mejor que otros.
Entender más profundamente conceptos
que hablan sobre la lluvia y las gaviotas.
También sobre los cuervos.


Julio 2014

Y sobre la presencia intermitente o ausencia del sol.
También el viento y la sensación de vivir en un puerto,
que es otro lugar diferente
al que has vivido siempre y dónde vives ahora,
un lugar situado no en el espacio sino en el tiempo
y meter los pies en el agua
notando espiritualmente el frío
atlántico de una corriente siberiana,
provocando que lo pasado, lo presente y lo futuro
se confundan o incluso se olviden,
aunque borrando la imagen que provocó el agujero
 y continúe lo que da forma y color al pensamiento:
todo tiene un orden en el que una pieza no se contempla,
pero cuando llegaste empezó a llover,
había pasado mucho tiempo, como para no recordar el sonido de la flauta
o del viento colándose entre las rocas de Dún Aonghasa.
El sol vuelve a manifestarse (y yo respecto a él)
en una posición reconocible, al mismo tiempo que aburrida
(dile adiós a la humedad donde nadan las gaviotas)
y ahora los dos ojos que se abren regresan como un fantasma.
Como algo que no me está permitido
o una gran vergüenza.
Mi educación me lo prohíbe: no volverás a verme.
En cambio, recuerdo que me cogiste de la mano
bajo la forma de otro cuerpo, dos manifestaciones de la misma cosa,
y que la vida podría haber estado bien
Pero aquí no se hablan de cosas tristes, repetías,
a pesar de decirlo bajando la mirada.
El mundo ha terminado: todo lo que venga estará bien.
porque al final conseguí no dejar huellas
al caminar por la orilla de la playa.


Agosto 2014

Incluso con mis pies llenos de heridas,
y el frío atlántico (aún no mediterráneo)
ocupando mi cabeza,
una presencia, que es algo que no está,
el no-ser aplicado a un espacio o una rutina,
que es algo que no existe pero dificulta el paso,
es solamente un recuerdo.
Te dije que no me hablaras así,
que no volvieras aponer todo el peso de la culpa sobre mí.
Las emociones que no pueden contenerse
a veces son síntomas de locura,
o al menos un loco no sabe controlar sus emociones.
Miedo a una habitación cerrada.
Luz de neón verde y roja y sabor de cerveza.
El miedo como un ser vivo que es un recuerdo:
algo que debe pasar pero que no ocurrirá nunca.
No sé quien habló sobre el puente,
pero es una metáfora ridícula y por eso me complazco en repetirla:
bienvenido al mundo del ocio: ella ha desaparecido
en la economía, en la empresa, en el trabajo:
algo eterno que no es fácil de encontrar (aquí en la tierra).
La red ha amanecido llena de basura.
El azul es más azul y el verde más verde.
La piedra o la flor extraña que absorbe la energía
ha convertido todo lo que quiero en silencio,
en un ruido y una esperanza que perturba el ambiente:
una chica atractiva ha salido del agua.
Un objeto que vive para ser mañana.


Septiembre 2014

Cada percepción se transforma en una masa homogénea:
hay corrientes en todas las direcciones
y no existe una posibilidad delimitada.
De nuevo, no estaba.
Los dos ojos negros de la noche que ahora son una cursi mitología, 
pero desconozco si algo fuera existe que justifique lo de dentro:
agarro en la mano una piedra seca.
Es áspera y no pesa.
El tablero es un laberinto,
está escondida, está escondida, está escondida.
Por primera vez el frío en esta tierra
No hay señales, solo las manos cansadas
y un poco de suciedad en las uñas.
La luz molesta como a veces la oscuridad.
No ha ocurrido nada. No ha ocurrido nada. No ha ocurrido nada.
La seguridad (garantía) de un futuro encuentro 
contradice la vivencia de que solo será una imagen.
Una imagen y una tensión que se acerca y se aleja:
El máximo contraste entre la pervivencia
y una manifestación plena en la superficie,
no en lo captado no por la intuición, sino por los sentidos.
Primero pasé y no estaba, luego me giré y su cara miraba en otra dirección.
Una representación de su imagen (su presencia)
que no es ella, como un brazo que se extiende
no solo en un espacio, en el plano y la consciencia.
La playa como el agua de leteo. Y siempre la posibilidad abierta.
la presencia de algo que termina


Octubre 2015

o de algo que ocurrirá o no ocurrirá nunca.
El tiempo de las primeras lluvias
y la temperatura del mar cada vez más fría,
pero también de un calor, en cierto sentido incomprensible:
algo que te sucederá y que puede ser un encuentro
o una separación definitiva: algo descubierto.
Te veré pronto. Te veré pronto. Te veré pronto.
O no volveremos a vernos no volveremos a vernos no volveremos a vernos
Percibí cierta timidez en ella cuando yo aparecía,
pero ¿puede ocurrir que me veas sin que yo lo sepa?
Dio un paso atrás en la naturaleza,
la música durmió a la bestia, tuvo una tarde tranquila,
eres sincero, eres demasiado sincero
no dices la verdad nunca.
(este día no ha existido).
Un recuerdo de hace treinta años:
una silueta oscura saliendo del agua
me acompañara durante una temporada.
Abrí los ojos y empezó todo de nuevo
pero nunca fue tan larga la noche.
Una puerta se cierra, algo hace daño.
La salud emocional reflejada en la yagas de la boca.
¿Es posible que ella me vea sin que yo lo sepa?
Es la única existencia aparte de mí,
la he visto y sé que continua viva,
pero a veces su reflejo no puede verse.
Estos días del pasado futuro,
pero todo será una predicción
de lo que ha sido o de lo que no puede suceder.
Y el futuro una comprobación del pasado:
te sentaste a mi lado sin saber quién era yo el día, precisamente, de los difuntos.


Noviembre 2014

Ahora las nubes cambian de color,
y la percepción de que algo está roto se agudiza
al mismo tiempo que anochece cada día más temprano,
dejando constancia del paso del tiempo (también sobre ella)
percibido con cierto desagrado, no por el tiempo que queda,
sino por una insatisfacción presente.
Responder preguntas con cierta apatía,
y su figura me hizo no derrumbarme
también recuperar cierta inseguridad en mi mismo
que me permita esconderme
y esperar a que todos pasen primero.
Cinco luces en círculo me ciegan, cierro los ojos.
Un agujero en el labio por donde mi cuerpo se invierte.
El transcurso de la existencia desde el pensamiento
puede no ser solo tiempo perdido.
El primer acercamiento al frío inaugura el fin de esta experiencia.
Te saludé, era tu cumpleaños y no me respondiste.
Por la mañana dormí más de la cuenta,
el cansancio y la falta de sueño, añadiéndole cierta desgana,
(incluso el no tener nada qué hacer) son síntoma de que algo no marcha como debería:
no solo hay una época para el abatimiento.
Algo ha ocurrido donde yo no estaba (pero estaré)
y en algún momento: un agujero en mi labio.
Y una imagen o algo a lo que agarrarse
que podría definir qué es verdadero y qué falso
o qué podría ocurrir o qué no ocurrirá nunca:
te sentaste un día a mi lado, pero no tuvo consecuencias
y todo se resume en lo que no debería haber hecho
o a donde no debería haber ido:
pensaba que no te volvería a ver.


Diciembre 2015

Me encontré a mis tíos y no me reconocieron,
por un momento ayer fui un fantasma.
La pantalla iluminada en la oscuridad.
Ver las nubes desde la ventana
y también el sol que reaparece
cara a cara frente a las hermanas gemelas
que simbolizan el encierro y la locura.
Aquella que he estado buscando
se manifiesta como una luz interior
que se ilumina y que se apaga
y es como abrir los ojos y despertar
de un sueño alcohólico:
la vida puede ser otra cosa o puede también no serlo.
Pensar sobre la imagen de las hormigas como trabajadoras inconscientes de lo que producen,
caminar por la avenida con la percepción absoluta de la no pertenencia a esto.
Un tramo de la calle no iluminado
y cierta dificultad para salir de la cama.
También la percepción de que algo ocurrirá, pero que no es nada,
la no-acción malinterpretada:
algo que no será y al mismo tiempo destruirá un mundo.
De nuevo, un anuncio de lo que no pasará
vista en la expresión de tu rostro
que no tiene nada que ver conmigo
y la aparición, hoy, donde no deberías estar
y tu desaparición inmediata
por incomodidad o desconocimiento.
El frío repentino y una conversación del pasado:
caminar por las calles de una ciudad simbólicamente tomada
(por donde tú has estado, yo no puedo caminar).
Y una esperanza en el futuro para decir: terminado, terminado, terminado, terminado
O: empieza, empieza, empieza, empieza.


Enero 2015

Y al mismo tiempo algo que queda presente
pero en un punto indeterminado
de la consciencia que es un lugar físico
al que regresar en el futuro
pero que al mismo tiempo
es una imagen mental que se fortalece
y que significa algo:
la luz del flexo sobre las manos:
la sensación evidente de derrota
y la agorafobia, el miedo social,
la vida en la que no ocurre nada
y la vida imaginada.
La ciudad como un tablero perdido.
cinco procesos de inadaptación emprendidos,
las zonas, geográficamente situadas,
en donde camino como un intruso
y a cada encuentro cedo el espacio
y nunca más regreso:
la luz que se cuela entre una montaña de hielo.
cualquier intento vano de ser escuchado,
la decisión es decir: no puede salir de mí.
Un objeto enterrado en la playa
y un encuentro presentido pero incómodo:
el recuerdo transformándose
en algo que es agradable y placentero
como una anestesia en el pensamiento:
no será la última vez que coincidamos
o puede que no nos veamos en mucho tiempo.


Febrero 2015

Una niña ha aprendido sola a montar en bicicleta en la playa
y al mismo tiempo el movimiento de una nube que destapa el sol.
El frío se convierte en calor, aunque solo sea por un momento,
pero anuncia un cambio de estación que se desarrollará con el tiempo. 
Dile adiós a tu sueño del 2014
a tu sueño del 2012.
Te recordé (ahora eres distinta) al ver una verja rota
pero las rutinas me dicen que lo he imaginado…
Regresar por el camino de vuelta sin encontrar
una correspondencia legítima:
quiero terminar y empiezo
por una barriada que va ordenándose:
una piedra, la fortaleza.


13/02/2015



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