martes, 20 de mayo de 2014

IV




IV

Los caballos de porcelana,
tras la vitrina, permanecen
inmóviles, a pesar de que
la mirada del niño
posa sus manos en el cristal,
acerca la cara y deja
sempiternas huellas de grasa.
Mucho tiempo después
se agarraría la cabeza,
temblando, con sus manos.
Temblando al ver su cara,
pálida, reflejada
en el cristal del autobús.
Las ranas que morían
si jugabas con ellas.
Las mariposas que morían
si tocabas sus alas.
La ví salir de ese portal
un día en el que ya no quise volver
a casa. ¿Puedes entenderme?
Ahora, que el clima es húmedo,
parece el momento preciso,
el momento idóneo,
para enterrar la historia
y ver como germina,
cómo se desarrolla
-está en la edad de trabajar,
es tiempo de cosecha.
Una voz susurra una palabra,
como un chasquido metálico
apenas descifrable.
Al fondo del pasillo
chillan cristales rotos.
Desde la luz apagada, regresan.



Pues resulta que el otro día volví a ver estos caballos de porcelana (exactamente los mismos de la imagen y que también estaban en la casa de mi abuela materna y con los que siempre quería jugar cuando era pequeño, al tacto estaban fríos) en la casa de la abuela de un amigo, en la que ya no vive nadie y se utiliza para beber alcohol y fumar tranquilos. 



martes, 22 de abril de 2014

La zona muerta. Fragmento VIII



Por eso precisamente queremos entrar.
Y cuando Alberto hablaba todos nos reíamos.
Era de vital importancia estar unidos,
dependiendo, así mismo, los unos de los otros
y estrechándonos las manos pero sin hacerlo.

Cuando estábamos todos juntos éramos uno.
Entran en mí interior y me arrancan de mi misma.
Prefería perderse bebiendo a conocerse,
porque así cada día era nacer de nuevo,
y no le importaba lo que hubiera dicho ayer,

sin ninguna necesidad de justificarse
repitiendo las acostumbradas tonterías.
pero cuando llegaba y me ofrecía sus manos
me parecía un hombre siniestro y mentiroso
y no podía verle la cara y me escondía.

Estaba lleno de rabia y me buscaba por toda la casa destrozándolo todo  y gritando como un demonio. Yo escondida debajo de la mesa, rezando para que parase.

Pero si tengo una piedra,
me siento bien protegida.
Lisa fría o rugosa y caliente.
La iglesia es como una piedra,
El silencio es una piedra,
También las buenas costumbres.
Pero al mismo tiempo me hago heridas en la mano
Y alguien podría encontrarme siguiendo solo
el rastro de gotas de sangre por el pasillo.




En la tragedia la heroína es arrebatada a la fuerza o cae directamente en el infierno y queda atrapada. Nadie oye sus gritos o bien sus súplicas son ignoradas. Entonces pierde toda esperanza o pierde el contacto con el valor de su vida y se derrumba. En lugar de saborear su triunfo sobre la adversidad o de celebrar la prudencia de sus elecciones y su capacidad de resistencia, se siente humillada y apagada. Los secretos que oculta una mujer son casi siempre dramas heroicos convertidos en unas tragedias que no llevan a ninguna parte.
Pero hay algo positivo. Para transformar la tragedia en un drama heroico hay que revelar el secreto, confesárselo a alguien, escribir otro final y examinar el papel que una interpretó y las cualidades que la ayudaron a resistir. Tales enseñanzas están integradas a partes iguales por dolor y sabiduría. El hecho de haberlo superado es un triunfo del profundo espíritu salvaje.








miércoles, 2 de abril de 2014

El por qué de las cuatro citas.

La segunda parte de 'Isolagnosis' viene precedida por cuatro citas que apuntan hacia casi todo lo que quería decir con el libro, pero mejor dicho. Evidentemente no están al azar, claro. Las puse por algo. Pero hoy día, dos años después, me causan un terrible pudor.

A falta de algo más interesante, por eso les dedico esta entrada a modo de terapia.

Las citas son de un intelectual conservador, de un asesino en serie, de un católico extremista y de un político dudoso y no es precisamente que me identifique con ellos.



La primera, es de TS Eliot.



Me agitan fantasías que se enroscan y se aferran en torno a
esas imágenes, la noción de alguna cosa infinitamente amable
sufriendo infinitamente.

Durante mucho tiempo quería escribir como TS Eliot, incluso cierto pesimismo del libro puede estar influenciado por el descreimiento del poeta americano-inglés. Puntos de vista aparte, su obra tiene algo que no puede dejarme indiferente, si dijera que entiendo sus poemas mentiría, pero eso es precisamente lo más interesante. Sus imágenes, a veces tan sencillas como una conversación descontextualizada, aparecen vistas como a través de un prisma, desde múltiples perspectivas. Te puede gustar o no, pero no se olvidan tan fácilmente sus versos y eso es algo, que a pesar de su intelectualismo, no va dirigido a la razón (al intelecto). Encontrar algo así siempre es motivo de alegría. 

Esta frase en concreto puede rastrearse varias veces a través de Isolagnosis, es como un juego de pistas. ¿Eso le resta sinceridad y originalidad al libro? Es posible. Pero también podría ser que no.



La segunda es de Jack el Destripador. Una de las cartas que escribió a la policía. Se supone que es verdadera. 



¿Le ha visto alguien? ¿Sabéis donde está?
Si le encontráis, quitadle el cuchillo.
Luego entregarle a las damas, estas le desfiguraran la cara.
Y os aseguro que no daría dos peniques por su vida.

Estaba especialmente contento de esta cita hasta que la leí cuando tuve que presentar el libro. Me arrepentí inmediatamente. Aunque mentiría si dijera que no me fascina el personaje y la historia. ¿Qué significó Jack el Destripador para la sociedad occidental que no puede olvidarle tan fácilmente? En aquella época andaba yo absorto leyendo 'Otoño de terror', un libro altamente recomendable. 



La tercera es de San Juan de la Cruz. 

Aquella eterna fuente está escondida.

Del poema 'Cantar del alma', lo mejor que he leído en Castellano. No soy creyente, pero creo que toda poesía es mística o intenta serlo o habría que cambiarle el nombre a la mística. 







La tercera es de Manuel Azaña.


Me reconozco ajeno a este tiempo, los hombres como yo hemos venido demasiado pronto o demasiado tarde. A no ser que nuestra inutilidad pertenezca a todos los tiempos, a todas las situaciones.



La frase es tremenda. Leedla otra vez. Ahora más atentamente, por favor:

Me reconozco ajeno a este tiempo, los hombres como yo hemos venido demasiado pronto o demasiado tarde. A no ser que nuestra inutilidad pertenezca a todos los tiempos, a todas las situaciones.

Un político español diciendo algo así. ¡Un político en general!

La frase la escribió en una especie de autobiografía sobre lo mal que lo pasó en un colegio de jesuitas. En ese libro demuestra Azaña ser un tipo inteligente, pero hay algo más que me desconcierta. Sus reflexiones no tienen ningún interés especial y parece que el lo sabía, de ahí la terrible frase. Azaña parece uno de los hombres huecos de los que hablaban Eliot y Conrad, un señor Kurtz sin energía. Y parecía muy consciente de ello. Se miraría por dentro y se asombraría de no ver nada. Esa fue la impresión que me dio. Pero no obstante me hubiera gustado escribir eso a mi, expresaba de un modo especialmente desganado cierta imposibilidad de adaptación.



Realmente la cita que debería de haber puesto es esta de 'El barco ebrio' de Rimbaud: 


Si deseo alguna agua de Europa, está en la charca 
negra y fría, en la que en tardes perfumadas,
un niño, acurrucado en sus tristezas, suelta
un barco leve cual mariposa de mayo.




Todo impostura. 



















   


jueves, 20 de marzo de 2014

Oculto en la oscuridad su duración no está determinada.



Aunque sonreía, recogía confusa
Decía: esto quizás pueda arreglarse
y miraba las formas cortantes
de la cerámica barnizada pensando
en el camino del ser al nor-ser,
pensando en la rutinas autoimpuestas
que nos confunden y nos marean
como una pantalla de irrealidad.


Dice el 'Tao Te King': todo el mundo está alegre y sonriente como si festejaran el sacrificio de un buey, como si subieran al pabellón de primavera, tan solo yo permanezco tranquilo e impasible, como un recién nacido que todavía no ha sonreído. 

Este poema, en parte, era un desarrollo de este fragmento, o una especie de glosa como se decía antiguamente.Las relaciones entre los dos textos no están claras, es solamente una imagen. Existe la percepción de algo que no llega a entender. El libro de Lao Tse es un libro de sabiduría y la cita expresa un conocimiento que es, precisamente, desaprendizaje, un retorno, que desde nuestra perspectiva tiene algo de triste o melancólico que precisamente lo que nos aleja de entenderlo. 

También la sociedad de consumo y sus formas, sus consecuencias, no solo materiales. Baudrillard dice al respecto: 

La práctica del consumo que se autoreviste de un carácter real y  positivo, presentando, para remarcar su imagen de verosimilitud, a todos los individuos como elementos idénticos de una totalidad consumidora. Se desenvuelve, sin embargo, en la negación y la reversión de lo real; los signos nada tienen que ver con ningún tipo de realidad ni con ningún tipo de necesidad social o biológica.

Los productos del mercado evolucionan hasta convertirse en meros simulacros de sí mismos; adquieren una estructura señuelo, en la que su forma exterior, superficial, rompe la dependencia con respecto a su contenido profundo, y aparece, por lo tanto, una dimensión signo por la cual se invierte la relación entre objeto y mensaje: el mensaje no habla del objeto, el objeto habla del mensaje.

Hace ya casi dos años que escribí ese texto y me resulta imposible reconocerlo como mío. 




lunes, 10 de marzo de 2014

La zona muerta. Fragmento VII.



Humúnculo.


Una piedra es algo de lo que avergonzarse, algo que nos obstaculiza el camino. No digo que sea un accidente irresoluble, aunque puede serlo, digo que cómo mínimo es un lastre. Pero también puedo abrirte la cabeza con ella. Puedo darte un golpe y romper tu cabeza como un coco y también saldría agua. ¿O no saldría agua? Obtendríamos un líquido asqueroso de tu cabeza, eso seguro. No plantes una piedra en una maceta y no te molestes en regarla porque no va a germinar. No intentes inseminar una piedra, ni dejes que te insemine la piedra a ti, porque fruto de esa unión nacerá un monstruo sin rostro y ya no conocerás otra cosa más allá del miedo. Una piedra es más que una simple piedra, es un espacio simbólico, un lugar insensible, como un desierto, en el que todo es tremendamente difícil y aun así si te sigues acercando, puedo abrirte la cabeza con ella, no dudes ni por un segundo de que no te abriría la cabeza.  



La pauta de esta apurada situación de carácter universal es arquetípica: la heroína ha sido obligada a hacer algo o, como consecuencia de la pérdida del instinto, ha quedado atrapada en algo. Por regla general se ve imposibilitada de salir de una triste situación. Un juramento o la vergüenza la obligan a guardar el secreto. Y accede a hacerlo por miedo a perder el amor, la consideración o el sustento esencial. Para sellar ulteriormente el secreto se lanza una maldición contra la persona o las personas que se atrevan a revelarlo. Se amenaza a la mujer con algo terrible en caso de que alguna vez confiese el secreto.








martes, 4 de marzo de 2014

Algunos poemas recitados.



Quisiera agradecer a la poetisa sevillana Saray Pavón, que haya puesto voz (cosa que yo no sé hacer) a algunos de los poemas del libro 'Isolagnosis'.

Recitar es algo que se sale de mis parámetros y que nunca había contemplado, una rara obligación para los que han publicado poesía que además deben ser actores o algo. Casi nadie sabe recitar. Saray lo hace bien y tiene un programa de radio online dedicado a la poesía, algo que hace por puro altruismo y que en este mundo de egos hay que agradecerle especialmente.

Se hace raro escuchar los poemas en una voz que no es voz mental de uno, porque entonces ya no hay nada que te diga que son tuyos, la relación se rompe, y puedes analizarlos con más objetividad. Las conclusiones me las guardo y os dejo con los programas para que si no lo conocíais empecéis a seguirlos.


Aquí os dejó los enlaces del programa y los textos recitados:


Programa 05/02 2014

-Columpios en el cementerio. Raúl Ansola. 
-Kiriwina. Ana Tapia.
-Galería de mundo y olvido. Ivan Onia.
-Poemas de Carlos Ávila, Ruth Rodríguez y Dani Modro que recitaron en "La libre de Barrio" (Leganés - Madrid)
-Isolagnosis. Ignacio Gutiérrez.
-Neorrabioso. Poemas y pintadas. Batania 
-Máquina Líquida - Juarroz.
-La autovía nos separa. Saray Pavón. 




Programa 09/02/2014


-Para no volver. Quino Romero Ruiz. 
-Isolagnosis. Ignacio Gutiérrez.
-Todo lo que una tarde murió con las bicicletas. Llucia Ramis. 
-Kiriwina. Ana Tapia. 
-Galería de mundo y olvido. Ivan Onia.
-Digestión Idílica. Violeta Nicolás.
-Ma?quina Li?quida - Máquinahamlet. 
-Por el envés del tiempo. Raquel Vázquez. 
-Batania. Neorrabioso. Poemas y pintadas.
-El año en que murió Jean Genet. María González. 
-Pinacoteca de los sueños rotos. Raquel Vázquez. 
-No conozco tu ciudad. Carmela Cuello Gijón. 





La fotografía está tomada del blog de la antología 'La vida por delante', que podéis seguir aquí.